El sector minorista pyme registró en febrero una caída interanual del 5,6% a precios constantes, según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa. En la comparación mensual, en cambio, se observó un leve repunte del 2,6%, impulsado principalmente por el inicio del ciclo lectivo.

Con estos datos, el indicador acumula en lo que va del año una contracción del 5,2%, reflejando un consumo todavía debilitado y altamente selectivo.

Comercios entre la estabilidad y el deterioro

En relación con la situación interanual de los negocios, el 52,6% de los comerciantes afirmó que sus ventas se mantuvieron estables respecto de febrero del año pasado, seis puntos menos que en enero. Ese margen se trasladó hacia quienes reportaron un empeoramiento: el 38,8% aseguró que su actividad se deterioró frente al mismo período del ciclo anterior.

En cuanto a las expectativas a doce meses, el panorama aparece dividido:

  • 46,6% prevé una situación similar a la actual.
  • 42,9% espera una mejora económica.
  • 10,5% proyecta un retroceso.

Sin embargo, el optimismo no se traduce en inversión. El 57,6% de los comerciantes considera que el contexto no es propicio para realizar desembolsos de capital, mientras que sólo el 15,5% lo percibe como una oportunidad. El 26,9% restante no tiene una posición definida.

Rubros: seis en baja y uno en leve alza

El análisis por sectores confirmó la tendencia contractiva. Seis de los siete rubros relevados cerraron febrero con variaciones negativas.

Las mayores caídas se registraron en:

  • Bazar y decoración (-14,4%)
  • Perfumería (-10,7%)
  • Alimentos y bebidas (-8,7%)

La única excepción fue Farmacia, que mostró un crecimiento marginal del 0,3% interanual.

Repunte estacional que no cambia la tendencia

El aumento mensual del 2,6% estuvo vinculado al inicio de clases y la mayor demanda de útiles escolares y productos básicos. No obstante, ese repunte no logró revertir la caída acumulada.

El consumo continúa concentrado en bienes esenciales, con hogares que priorizan ofertas y financiamiento para sostener sus compras. Al mismo tiempo, los costos operativos y la presión tributaria siguen afectando los márgenes de rentabilidad.

En términos técnicos, el sector continúa en contracción, pese al impulso estacional de fin de mes.

El desafío: recomponer ingresos y estabilizar costos

De cara a 2026, una parte significativa del sector (42,9%) mantiene expectativas de mejora económica. Sin embargo, la inversión permanece prácticamente congelada por los altos costos de reposición y la baja rentabilidad.

Más de la mitad de los comerciantes descarta realizar nuevas inversiones mientras persistan las actuales condiciones del mercado interno.

El desafío inmediato para las pymes será estabilizar sus márgenes frente al aumento de los gastos fijos. La eventual reactivación dependerá de la recomposición salarial y de una mayor previsibilidad en los costos, dos variables clave para recuperar el dinamismo del consumo.