San Luis (LaNoticia) 03-07-15. Héctor Zavala, representante legal de Alberto Figueroa, es el dueño de la frase, porque “lleva más de diez años en la cárcel sin una sentencia firme” y además porque toda situación que tiene el Superior Tribunal para resolver “lo dilatan en el tiempo”.
En diálogo con La Noticia en San Luis, Zavala aseguró que a su defendido “no se le ha dado el trato que exige el Código (Penal) que se le debe dar a todo procesado” y agregó que “se ha tomado la posición política de incriminarlo y después se ha buscado la forma procesal para llevar adelante esa decisión política”.
Los ADN truchos
En el segundo juicio por el asesinato de Darío Gramaglia, se sobreseyó por el beneficio de la duda al mecánico Soria y al albañil Sánchez. En el caso de Soria, logró que el tribunal ordenara un segundo ADN, el cual echó por tierra el realizado por la `perito estrella´ de la (In)Justicia de San Luis, Judit Andrade, lo que permitió que la principal prueba contra el mecánico quedara sin efecto.
Con ese hecho en la mano, consultamos a Zavala si el Superior Tribunal, en búsqueda de la verdad real, no debió ordenar un nuevo ADN para Alberto Figueroa y Daniel Martínez, toda vez que fue la principal prueba que los involucró al hecho. “Sí, eso es lo que entendemos nosotros”, fue la respuesta del abogado, quien además informó que la familia de Figueroa “después del fallo en el caso de Soria, pidió a peritos de Buenos Aires sobre las muestras de ADN que se le habían extraído a Figueroa y el cotejo de la mancha de sangre que se había encontrado en la pizzería; y el resultado fue negativo”, lo que lo lleva a concluir que “o el procedimiento estuvo mal hecho o directamente fue adulterado”.
Finalmente agregó que “está actuando en esto la Procuraduría General de la Nación, donde hemos hecho la denuncia”.
En contexto
Alberto “Beto” Figueroa junto a Daniel “El Uruguayo” Martínez, fueron procesados y condenados en juicio oral y público por la muerte del kinesiólogo Darío Gramaglia, hecho ocurrido en 2004.
La sentencia fue recurrida y llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, quien dio la orden de que se revisara el fallo.
La Corte tardó ocho meses en dictar sentencia, mientras que en San Luis el Superior Tribunal nunca bajó de los dos años para dictar la suya.
Actualmente lleva un año y medio sin resolver un planteo de la defensa de Figueroa.
Carlos Rubén Capella
lanoticiaensl@gmail.com