El presidente y su vice no se hablan y eso se vio en la Asamblea Legislativa. En el gobierno la acusan hasta de golpista. En todos contra todos, Villarruel responde y se pelea también con Petri y Bullrich.
La apertura de sesiones mostró que el encono de Javier Milei y su hermana Karina con la vicepresidenta Victoria Villarruel no disminuyó un ápice. En su discurso, el Presidente hizo referencias a intentos golpistas y realizó un gesto como señalando a su compañera de fórmula. Una actitud que habilitó para que otros la emprendieran con la presidenta del Senado. Uno de ellos fue el ahora diputado libertario, Luis Petri. que la acusó de golpista a travès de su cuenta en X. La vicepresidenta no solo dijo que no pensaba renunciar sino que ademàs le recordó al exministro de Defensa, los desaguisados en la obra social de las Fuerzas Armadas y cierto gusto por el cosplay y los bailes con el presidente Milei.
En medio de esa disputa y mientras los mensajes por X iban y venían cada vez más virulenta, la senadora y titular de la bancada libertaria, Patricia Bullrich confirmó la contratación de Gerardo Milman como asesor de su despacho. El exdiputado y sospechado de tener vínculos con el atentado contra Cristina Kirchner, tiene el raro privilegio de unificar a Karina Milei con Villarruel. Ninguna de las dos quieren a Milman.
La golpista
Petri, que pasó de ser un contrincante en las elecciones presidenciales de 2023 a un devoto seguidor y funncionario de Milei, aprovechó una entrevista televisiva para emprender contra la vicepresidenta. “No ha apoyado al Gobierno y apostar al fracaso estando segunda en la línea de sucesión, ¿en qué te transforma?“, se preguntó y dijo que la actitud de Villarruel durante la inauguración de las sesiones ordinarias ”fue una muestra más de que en estos dos años no estuvo a la altura de las circunstancias”, le apuntó Petri.
La vicepresidenta no se quedó callada. Salió al cruce de las declaraciones de Petri al responderle a través de sus redes sociales: “Preocupante que no responda aún por el vacío que dejó en IOSFA y que hizo su funcionario mendocino”, dijo.
Villarruel luego abundó: “Dejó a cientos de miles de militares y familias sin atención médica en los confines del país, creo que antes de divagar y comentar cómo una vecina chusma, debería ubicarse y ver cómo afronta judicialmente lo que parecería fue un desfalco de la obra social de los militares y sus familias. Sigo atentamente la causa judicial”, indicó.
Más tarde, la vicepresidenta redobló la apuesta y volvió a apuntar contra el diputado: “A Petri lo conozco por sus cosplays y por los trencitos de la alegría con el Presidente Milei. Y por el vaciamiento de IOSFA, y los sueldos más bajos de todas las fuerzas”. Del otro lado, el ex ministro de Defensa le retrucó: “Yo te conozco por golpista”.
El cruce no quedó ahí. “Yo administro el Senado. Así que tengo claro el salario de los trabajadores, sus derechos, los ñoquis que sacamos, el ahorro sobre los recursos del Estado, etc. así que no demuestres ignorancia”, siguió Villarruel, pero esta vez dirigiéndose a un usuario de X. A otro tuitero le respondió: “Eso quieren. Mi renuncia. Pero no se les va a dar. El 10/12/27 hasta esa fecha ocupo con honestidad mi cargo. Al que no le gusta vota lo que quiere en el próximo turno. Saludos”.
Aprovechando los cruces, Bullrich se sumó a la pelea. Por supuesto que, como toda conversa, se puso del lado de Petri. Aseguró, en una entrevista televisiva, que sus ideas y la de Milei confluyeron: “Ideas liberales, de una economía abierta, de un Estado chico y Villarruel con las cosas que hace públicamente va en otra dirección, va más para el camino del peronismo, que no sé si la va a aceptar o no”, dijo.
La ocasión…
Pero lo de Bullrich no quedó allí. Aprovechó la disputa que hay entre la Rosada y Villarruel para colar la designación de Gerardo Milman como su asesor. Pese a que en la web del Senado llamativamente no figura como uno de los trabajadores que tiene a su cargo, se pudo saber que desde el 10 de diciembre, el exdiputado cobra por ser asesor de la exministra de Seguridad. La decisión de Bullrich de sumarlo al Senado va en contra de los deseos de Villarruel, pero sobre todo de Karina Milei, que prefieren a Milman bastante más lejos.
Apenas llegó al Senado, Bullrich intentó designar a Milman como director de Relaciones con las Provincias -un cargo en el Senado con nombre pomposo, pero de pocas funciones reales- pero Villarruel no avanzó con el nombramiento. Lo cierto es que el protegido de Bullrich es una figura que marca una altísima tensión con el kirchnerismo, pero la ahora libertaria parece siempre redoblar apuestas.
Karina Milei, es otra de las que vetó a Milman de las listas de la Libertad Avanza. La decisión habría formado parte de un proceso más amplio donde la hermana del Presidente priorizó para su armado a dirigentes propios o del círculo más cercano a la Casa Rosada.
Hay otro detalle que pasó desapercibido esta semana, y es que la secretaria General de la Presidencia, no se hizo presente en la sanción final de la Ley de Reforma Laboral y Régimen Penal Juvenil. ¿Le regaló esa victoria a Patricia Bullrich, o evitó verla exultante y victoriosa? En la foto del final de sesión, la coronación se la lleva la exministra de Trabajo de Fernando de la Rúa.
Otro motivo de conflicto entre la jefa de la bancada violeta y la vicepresidenta, fue la invitación que Villarruel le cursó a la Iglesia Católica para debatir a cerca del régimen penal juvenil. Días antes del tratamiento Villarruel recibió a la Pastoral Social y a Cáritas en el Senado, para hablar y profundizar sobre la mirada en contra que la Iglesia expresó sobre el proyecto libertario que finamente logró bajar la edad de punibilidad en menores de los 16 a los 14 años. Lo curioso es que tiempo atrás, en épocas de campaña, allá por 2023, Villarruel se manifestó abiertamente a favor de una ley cómo la que se sancionó.
Villarruel escuchó a los religiosos y apuntó los argumentos que preocupaban a la Iglesia Católica. Desde su entorno aseguraron que la pronunciación de los religiosos no era la suya, y que el encuentro fue meramente institucional, como lo hizo en otros momentos con los líderes de la Iglesia Evangélica Argentina. Sea como sea, lo cierto es que Villarruel fue la que habilitó los planteos de la Pastoral Social en el Senado, y es de público conocimiento que Javier Milei lleva dos años sin recibir a los arzobispos y líderes religiosos nucleados en la misma. Por lo que la invitación a la Cámara alta pudo leerse como un mensaje en sí mismo. Bullrich y Karina Milei tomaron nota.
La última sesión en el Senado donde se trató la reforma laboral, también dejó otro desencuentro entre la presidenta de la Cámara alta y Bullrich. Villarruel, al finalizar el debate explicó que la votación debería enmarcarse en lo planteado en el artículo 81 de la Constitución Nacional, que especifica que cuando un proyecto viene en revisión desde otro Cámara el cuerpo solo debe aceptar las modificaciones u optar por la versión original del proyecto. La oposición quería rechazar los dos proyectos, algo que no contempla el artículo 81. En la discusión que se arma en torno a la interpretación del artículo de la Constitución, sorprendentemente Bullrich sale en defensa del peronismo, y deja sola a Villarruel con su apego a las normas. Si bien la presidenta de la Camara alta no dio el brazo a torcer, el alboroto armado determinó que el peronismo votase en rechazo de ambos proyectos que perjudicaban a los trabajadores, algo que en realidad no estaba habilitado.
De esta forma, la autora de la frase “jamoncito del medio” llegó a la apertura de las sesiones ordinarias, donde se la vio mantener un frío saludo con el Presidente. Milei, escoltado por su hermana Karina, apenas le tendió la mano, sin hacer ningún gesto ni mediar palabra. Villarruel con un pequeño empujón corrió a la titular de LLA y logró quedar al lado del libertario para cumplir con el protocolo. Pero las críticas le cayeron a la vice por haber usado su celular durante el discurso del libertario. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menemle apuntó: “No me gustó ayer que mientras el Presidente daba el mensaje más importante del año la vicepresidenta estaba con el teléfono en la mano. No estuvo bueno eso, no me pareció lógico”, manifestó en una entrevista televisiva.
La vice salió a cruzarlo por redes. “Más grave fue la acusación de golpismo que sugirió el Presidente, pero entiendo que Menem tan refinado, distinguido y con amplios conocimientos de protocolo, ceremonial y chupamedismo no haya podido tolerar estar al lado mío”, cerró Villarruel.