El accidente ocurrido entre un tren y un pulman en la ciudad de Anáhuac, estado norteño de Nuevo León, arrojó al menos 20 muertos y 31 heridos, confirmaron fuentes oficiales.
El acalde de Anáhuac, Desiderio Urteaga, señaló que hay al menos cuatro niños entre las víctimas de la colisión entre el autobús de Transportes Frontera y el tren ocurrida en la ruta Nuevo Laredo-Anáhuac.
El autobús provenía de Nuevo Laredo, estado de Tamaulipas, frontera con Estados Unidos, y se dirigía a la ciudad de Nueva Rosita, en el estado de Coahuila.
El intendente señaló que el transporte público iba con exceso de pasajeros pues tiene capacidad para 43 pasajeros, pero viajaban en realidad 51, por lo cual iban varios de ellos de pie, lo que los dejó más vulnerables al accidente.
El chofer del autobús fue identificado como Carlos Fernández, quien recibe atención médica en un hospital de Nuevo Laredo y está bajo custodia de la fiscalía.
Hasta el momento no se han presentado los directivos de la línea de transporte para responder por el percance y cubrir el pago del seguro para los familiares de las víctimas y los gastos médicos de los heridos.
Por ahora se desconocen las causas del percance pero la primera hipótesis es que el conductor del bus quiso ganarle el paso al tren de carga, propiedad de la filial mexicana de la compañía estadounidense Kansas City.
Sin embargo, se denunció que no hay señales de advertencia en la intersección entre las vías y la ruta.