La interna libertaria en San Luis sigue sumando episodios dignos de un culebrón. Esta vez, el protagonista del escándalo es el diputado nacional Carlos D’Alessandro, quien se cruzó ferozmente con el senador Bartolomé Abdala luego de que este último se fotografiara con Rodolfo Negri en la Legislatura provincial. Lo que podría haber sido un simple gesto protocolar se convirtió en la chispa que encendió una nueva disputa dentro del ya fracturado espacio libertario.
La razón del conflicto es clara: los tres «referentes» libertarios competirán separados en las elecciones del 11 de mayo. D’Alessandro, quien comparte lista con Abdala bajo el sello peronista Tercera Posición, considera un acto de traición que su compañero de alianza se muestre cómplice con Negri, el hombre que intenta quedarse con la franquicia de La Libertad Avanza en San Luis. Como si fuera poco, el propio D’Alessandro impugnó, junto a un apoderado nacional, el uso del nombre «La Libertad Avanza» en la provincia, frustrando el intento de Negri de oficializar el sello.
El problema es que, mientras Negri al menos logró presentar una lista propia, D’Alessandro quedó atrapado en su propia torpeza y terminó refugiándose dentro del armado peronista de Tercera Posición. Un contrasentido para alguien que pretende encarnar el «cambio libertario». Ahora, la tensión con Abdala deja en evidencia que ni siquiera dentro de su propio espacio logran mantener una mínima cohesión.
El cruce entre ambos dirigentes promete escalar en los próximos días. Con la campaña en marcha y la oposición dispersa, los libertarios de San Luis parecen más preocupados en destruirse entre ellos que en consolidar un proyecto político serio. La pregunta es: ¿a cuál de estos tres «referentes» terminará castigando el electorado el próximo 11 de mayo?