La incipiente —y por momentos cómica— proyección del senador Bartolomé Abdala como candidato a gobernador de San Luis en 2027 sumó un nuevo traspié público.
Esta vez, el legislador aseguró que el Gobierno provincial aplicó un “impuestazo”, afirmación que fue desarmada punto por punto por la contadora de la Provincia, quien no solo negó el aumento sino que lo acusó de desinformar a la sociedad.
“Cada uno puede opinar lo que le parezca, pero creo que de alguna forma esto es desinformar”, disparó sin rodeos la funcionaria, y aclaró el núcleo del debate: las alícuotas no aumentaron. Lo que sí se modificó fueron las escalas, un ajuste técnico previsto en la Ley Impositiva para amortiguar el impacto del aumento del valor de los bienes, especialmente automotores e inmuebles.
No hay impuestazo, hay mala fe (o desconocimiento)Según explicó, las escalas determinan qué alícuota corresponde según el valor del bien. Al actualizarse esas escalas, muchos contribuyentes terminan pagando menos, no más, porque el nuevo rango los ubica en una alícuota inferior. “Se trata siempre de tener sensibilidad social”, sostuvo, y remarcó que esa es una directiva permanente del gobernador.El punto central que dejó al senador sin argumentos fue institucional: el Poder Ejecutivo no puede aumentar impuestos. No puede hacerlo por decreto, ni por DNU, ni por voluntad propia.
La política impositiva la define la Legislatura, donde Abdala —dato no menor— tiene banca.
“El Ejecutivo propone, pero quienes sancionan son Diputados y Senadores”, recordó la contadora. “Es un tema delicado y está claramente regulado por la Constitución y el Código Tributario”.Descuentos de hasta el 50% para evitar abusosLejos del “impuestazo” denunciado, Rentas detectó que en algunos casos el impuesto liquidado superaba la inflación. Por eso, antes de emitir las boletas, se aplicaron descuentos de hasta el 50%, precisamente para evitar un impacto excesivo en el bolsillo de los puntanos.“El que tiene más, contribuye más.
No es lo mismo una vivienda en un barrio popular que una casa en un country; no es lo mismo un utilitario que un vehículo de alta gama”, explicó.El dato incómodo: el senador no paga en tiempo y formaPero el golpe más duro llegó al final. Sin nombrarlo directamente, la funcionaria dejó al descubierto una contradicción difícil de explicar: el senador que denuncia un supuesto impuestazo no cumple en tiempo y forma con sus propias obligaciones fiscales, pese a tener una alta capacidad contributiva.
“Si la crítica viene de alguien que no cumple pudiendo hacerlo, creemos que estamos en buen camino”, afirmó. Y agregó que la experiencia en Rentas muestra una constante: los que menos tienen son los que más se esfuerzan por cumplir.La política tributaria provincial, insistió, apunta a premiar al contribuyente cumplidor y ejecutar judicialmente a quienes, pudiendo pagar, eligen no hacerlo.
Política con datos, no con slogans
Para cerrar, la contadora dejó una invitación que sonó más a desafío que a cortesía: quien tenga dudas puede acercarse a Rentas y evacuarlas. “Probablemente esté desinformado, pero no es como dice”, concluyó.En tiempos donde algunos parecen confundir campaña con eslogan fácil, los números —una vez más— no acompañaron el relato.