El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, advirtió a las FARC que no habrá una Asamblea Constituyente para refrendar los acuerdos de paz que se firmen en La Habana como piden, sino que se hará por otro mecanismo de participación popular, posiblemente un plebiscito.
«Ellos (las FARC) siguen insistiendo en su Asamblea Constituyente y les hemos dicho de todas las formas posibles: bájense de esa nube, Asamblea Constituyente no va a haber», manifestó Santos en un Encuentro Nacional de Jóvenes por la Paz, realizado en Bogotá.
El mandatario explicó que aunque no está obligado legalmente, va a diseñar algún mecanismo de refrendación de los acuerdos de paz y argumentó que mientras que el referendo del que se venía hablando tiene complicaciones, el plebiscito «es el mecanismo más idóneo para refrendar los acuerdos».
«El plebiscito es una pregunta al pueblo colombiano y eso lo haríamos después de que firmemos los acuerdos, porque hay que hacer una gran pedagogía sobre qué fue lo que firmamos, qué fue lo que se negoció como un paquete y el pueblo colombiano va a tener la oportunidad de salir a votar y decir: me gusta o no me gusta. Sí o No», afirmó Santos.
El mandatario agregó que esta fórmula será una refrendación «totalmente democrática y transparente». «Si gana el No, eso será acatado y seguiremos en guerra durante 20 ó 30 años, y si gana el Sí, el Congreso de la República y el proceso serán legitimados para seguir avanzando en la forma como se acabe de negociar de aquí al 23 de marzo», señaló.
El presidente y el jefe de las FARC, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, acordaron en septiembre pasado acelerar los diálogos de paz que llevan a cabo en Cuba desde hace tres años para llegar a un acuerdo definitivo a más tardar el 23 de marzo de 2016.
El mandatario se refirió además a un posible cese el fuego bilateral y definitivo del que dijo que para declararlo se requiere que tenga verificación y que la guerrilla deje de «extorsionar», «traficar» y de «beneficiarse de la minería ilegal». «Ahí es cuando sí sería apto y sería viable un cese al fuego definitivo», dijo.
Finalmente Santos señaló que el futuro de las Fuerzas Armadas no ha sido, no es y no será objeto de negociación en La Habana, al tiempo que reiteró que «si hay beneficios para la guerrilla en materia jurídica, habrá por lo menos los mismos beneficios para los miembros de nuestras Fuerzas».
Por otro lado, en La Habana un grupo de ocho empresarios colombianos se reunió por separado con los negociadores del gobierno y de las FARC para analizar los desafíos del postconflicto y trasladar sus propuestas para la «construcción colectiva de una visión de paz».
«Las conversaciones se desarrollaron de manera abierta, franca y amable. Se expresaron preocupaciones e inquietudes. De igual forma se hicieron propuestas para la construcción colectiva de una visión de paz y un postconflicto sostenible», señalaron los empresarios en un comunicado trasmitido a la prensa.
Señalaron que en las reuniones se intercambiaron visiones sobre los desafíos del país tras la firma de un acuerdo final y discutieron sobre proyectos de inclusión en diferentes territorios, además de escuchar explicaciones en detalle sobre los acuerdos parciales alcanzados hasta el momento.
Tras sus encuentros con ambas delegaciones de paz, los empresarios destacaron su «respaldo a los esfuerzos para lograr el fin de conflicto armado» e hicieron un llamamiento para conseguir cuanto antes la firma de un acuerdo.
Así lo reflejó también Timochenko quien en su cuenta de Twitter publicó: “Fructífera, sincera y respetuosa reunión entre delegación y empresarios, otro paso hacia la reconciliación entre colombianos”.
A punto de cumplir tres años de negociaciones, las partes discuten en paralelo los puntos referidos a la reparación de las víctimas y el alto el fuego bilateral, después de haber logrado acuerdos en desarrollo rural, participación político y narcotráfico y cultivos ilícitos.