Por Johana Gómez – Referente provincial del PTS – Frente de Izquierda
El hecho de que las centrales sindicales (CGT y CTA) hayan llamado a la movilización del 24/09 y convocado al paro del 25/09, demuestra la bronca de amplios sectores de la clase trabajadora y los sectores populares que están viendo claramente que el gobierno nacional de Macri (con su socio, el FMI) los gobernadores e intendentes peronistas y el empresariado son los verdaderos protagonistas de un enorme saqueo contra el salario y las condiciones de vida del pueblo trabajador.
Frente a la crisis económica, Mauricio Macri propone un “Presupuesto” de austeridad en 2019, a pedido del “Fondo Monetario Internacional”, para alcanzar el déficit cero. Pero, sólo agravará el actual ajuste sobre los sectores vulnerables, con una inflación que a fin de año será del 42 %, con nuevos aumentos en las tarifas de los servicios y con salarios ultra-devaluados.
Si bien la casta política gobernante sale por todos los medios de comunicación a pedirles a “todos” los sectores un esfuerzo en estos momentos de creciente crisis económica, lo cierto es que si vamos a los números, quienes más vienen sufriendo ese denominado “esfuerzo” son las/os trabajadoras/es.
Los amigos del gobierno macrista, pertenecientes al gran empresariado nacional, el capital financiero internacional (especuladores) el campo, la minería y la banca, han salido muy beneficiados por las corridas cambiarias y por el efecto de la mega-devaluación que dejó un tipo de cambio más competitivo (a su beneficio, lógicamente) encareciendo las importaciones pero, sobre todo, abaratando la mano de obra.
Prueba de ello está en que las distintas medidas adoptadas por el gobierno nacional cambiemita -desde el comienzo de su mandato en la Casa Rosada- fueron para favorecer el enriquecimiento de esos sectores, como la Ley de Blanqueo de Capitales (permitiendo la evasión de impuestos) el acuerdo con los fondos buitres para “volver a los mercados de crédito internacional”, los tarifazos para beneficiar a las empresas privadas que gestionan los servicios básicos de la población, la quita de retenciones y rebajas y exenciones fiscales para el agro y las mineras.
Sin ir más lejos, las declaraciones patrimoniales del presidente y sus funcionarios comprobaron que el verdadero “esfuerzo” ante la crisis NO lo hacen ellos. A contramano de amplios sectores de la población que sufren las consecuencias del ajuste y sienten en carne propia cómo sus ingresos cada vez alcanzan para menos, Macri declaró un patrimonio de casi 100 millones de pesos (siendo el funcionario más rico de nuestro país) seguido por el ministro de hacienda, Nicolás Dujovne, con un patrimonio declarado de 97 millones de pesos. Estos números hablan por sí solos: patrimonios millonarios que contrastan abruptamente con, por ejemplo, el Salario Mínimo, Vital y Móvil de $ 10.000 y la mínima en las jubilaciones que es de $ 8.000.
Las centrales sindicales siguen “aspirando a que haya un cambio”
Tras el cuarto paro general al gobierno macrista, las centrales sindicales reclamaron un acuerdo para frenar los despidos a la vez que describieron a la jornada del #25S como contundente y positiva. Sin embargo, como era de esperarse, no anunciaron nuevas medidas de fuerza ni un plan de lucha nacional para enfrentar el ajuste en curso y derrotar el “Presupuesto 2019”, elaborado a voluntad del FMI.
Como ya ocurrió el pasado 25 de junio, las conducciones de las centrales sindicales buscaron canalizar el descontento social actual sin darle ninguna continuidad al paro general y buscando descomprimir la bronca existente. Esto hace más que evidente la lógica electoralista de las distintas burocracias sindicales: “volver el año que viene”, “hay 2019” o “aguantar hasta las próximas elecciones”.
Todo lo contrario a la jornada de paro activo protagonizada por sectores del sindicalismo anti-burocrático y la izquierda, quienes en la madrugada del martes llevaron adelante cortes de calles, puentes y rutas y movilizaciones en las principales ciudades del país, reclamándoles a la CGT y la CTA continuidad en las medidas de fuerza y un verdadero plan de lucha capaz de derrotar los planes de ajuste del macrismo, las gobernaciones e intendencias.
Por último, durante la movilización del 24/09 y el paro del 25/09, estallaron las redes sociales y los medios de comunicación debido a las amenazas de muerte sufridas por Nicolás Del Caño y Myriam Bregman, referentes nacionales del “Partido de Trabajadores por el Socialismo” / “Frente de Izquierda y los Trabajadores” (PTS/FIT) siendo amplia e inmediatamente repudiadas desde diversas organizaciones políticas, sindicales, sociales y de Derechos Humanos, y responsabilizando al mismo gobierno macrista por envalentonar -con sus constantes declaraciones reaccionarias- a sectores ultra-derechistas que se dedican a agredir y violentar a la militancia de izquierda.
No hace falta que te diga que… se puede derrotar el ajuste
La contundencia y masividad de las movilizaciones y los paros generales que ha habido contra el gobierno nacional de “Cambiemos” demuestra la enorme fuerza que tiene la clase trabajadora, los sectores populares, el movimiento estudiantil y el movimiento de mujeres para enfrentar y derrotar las políticas neoliberales, conservadoras y privatizadoras de Macri y compañía.
Por eso, es más que necesario llevar adelante un plan de lucha nacional en común que logre articular el descontento, la bronca, el activismo y las ganas de salir a las calles de todos aquéllos sectores, con la perspectiva de preparar la huelga general y levantar un programa propio que comience por el NO pago de la deuda externa, la re-estatización de los servicios básicos de la población que hoy están en manos de empresas privadas, la nacionalización de la banca y el comercio exterior, un salario igual a la canasta básica familiar con cláusula gatillo, junto con las demandas del movimiento de mujeres (como el derecho al aborto legal) la real separación de la Iglesia Católica y el Estado, y las reivindicaciones del movimiento estudiantil que lucha por una educación que sea verdaderamente pública, gratuita, laica y al servicio de las necesidades de la clase trabajadora y los sectores populares, y por el derecho a una educación sexual, sin injerencia religiosa y con perspectiva de género.
La salida a la crisis actual existe, es por izquierda, ahora, en las calles y en unidad de acción.
Por Johana Gómez – Referente provincial del PTS – Frente de Izquierda