La Sala IV de la Cámara Federal de Casación rechazó las apelaciones que presentaron las defensa del vicepresidente, Amado Boudou, y de los otros acusados y dejó firmes sus procesamientos. El lunes también fue ratificado Ariel Lijo como juez de la causa y ahora deberá decidir si la eleva a juicio oral.
El vicepresidente está acusado por «cohecho y negociaciones incompatibles» en el proceso del levantamiento de la quiebra de la imprenta Ciccone Calcográfica, comprada por la empresa The Old Fund, presidida entonces por Alejandro Vandenbroele, hombre al que se relaciona con Boudou.
Esta semana, el tribunal de Casación también confirmó la continuidad de Lijo, que había sido objetado por Nicolás Ciccone, quien pidió el apartamiento del juez en base a una serie de notas periodísticas donde se señalaba que había una relación entre el abogado comercial de la familia, Marcelo Ruiz, y el abogado Alfredo Lijo, hermano del juez, por el salvataje de la imprenta.
Los abogados de Ciccone, Maximiliano Rusconi y Gabriel Palmeiro, lo acusaron por «temor de parcialidad», pero los camaristas siquiera trataron el recurso presentado por ambos y lo rechazaron por considerar que las recusaciones no son temas en los que debe intervenir Casación.