El cuerpo del fallecido fiscal Alberto Nisman tenía 1,73 gramos de alcohol en el estómago, según determinó el peritaje toxicológico ordenado por la fiscal del caso, Viviana Fein.
«La presencia de esa elevada proporción de alcohol (presuntamente vodka) indicaría que no tuvo tiempo material de metabolizarse, es decir, que la ingesta habría sido muy poco antes de la muerte», indicaron fuentes de la investigación a la agencia oficial Télam.