Con palos y camiones hidrantes, la fuerza federal desalojó ayer por la mañana el corte parcial sobre la Autopista Riccheri que los empleados de la compañía avícola mantenían por quinto día en demanda del pago de salarios atrasados y la continuidad de la empresa. El operativo se mantuvo al costado de la ruta para evitar que volviera a ocuparse la autovía, pero después del mediodía la Gendarmería volvió a avanzar contra los manifestantes, esta vez con disparos de balas de goma, dejando un trabajador herido de gravedad y otro detenido.
El delegado de los trabajadores Cristian Villalba calificó a la represión de «brutal», mientras que la vicepresidenta Gabriela Michetti destacó en una conferencia de prensa en la Casa Rosada que el Gobierno demostró que se pudo liberar la autopista Riccheri sin que se produjera una «situación dramática».
También en la Casa de Gobierno, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, acusó a los operarios de haber «violentado la determinación» que dio un juez de que se liberaran carriles de la autopista, por lo que remarcó que «la Gendarmería cumplió con el mandato» del magistrado.
Villalba manifestó: «Ayer (por el lunes), nos habían dicho (desde el Gobierno) que podíamos seguir con el corte si dejábamos dos carriles liberados y, hoy (por ayer), vinieron y nos dieron cinco minutos para liberar la autopista por orden del presidente Mauricio Macri». Además, afirmó que los operarios habían acordado con las autoridades nacionales ampliar de uno a dos carriles la liberación de la circulación vehicular.
Poco antes de las 09:00 de ayer, la Gendarmería arribó al lugar y desplegó un amplio operativo, para avanzar luego sobre el piquete con camiones hidrantes y palazos, mientras los trabajadores intentaron resistir con piedras y otros objetos, hasta que la fuerza de seguridad liberó la circulación.
Al mediodía, la Gendarmería seguía en la zona y los trabajadores al costado de la ruta, hasta que la fuerza de seguridad protagonizó un nuevo avance, esta vez con balas de goma que dejaron varios heridos.
Por su parte, el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, advirtió que el Gobierno buscará «terminar con los cortes totales» de rutas, autopistas y avenidas en el protocolo que están elaborando, y afirmó que «la ley está para cumplirse».
Los empleados iniciaron la protesta el miércoles de la semana pasada, lo liberaron durante el fin de semana y desde el lunes retomaron la manifestación ante la falta de una solución tras la negociación entre funcionarios del gobierno nacional y delegados, que encabezaron una marcha hasta Plaza de Mayo.
«Si se vuelve a cortar una ruta, vamos a actuar de la misma manera»
La vicepresidente Gabriela Michetti sostuvo que la represión contra los trabajadores de Cresta Roja sobre la Autopista Riccheri es una muestra de que «el Estado ha recuperado la posibilidad de regular dos derechos que colisionan, el de la libertad para manifestar y el de la libre circulación», y reiteró que el Gobierno trabaja en «un protocolo» para actuar durante las protestas en la vía pública.
Durante una conferencia de prensa en Casa de Gobierno, Gabriela Michetti aseguró que el gobierno nacional «no va a obstaculizar» la posibilidad de que haya manifestaciones, pero dejó en claro que «el Estado va a intervenir» en esos casos «porque es el único que puede hacerlo». «Si se vuelve a cortar una ruta, vamos a actuar de la misma manera», puntualizó la funcionaria.
Según dijo, el eje será «regular la colisión entre el derecho de la libre manifestación y a la libre circulación», pero subrayó que «ningún derecho se tiene que ver enmarcado en violentar el de la libre circulación».
Para Michetti, durante el avance con palos y carros hidrantes de la Gendarmería contra los trabajadores de Cresta Roja «se ha visto cómo se puede desalojar (una protesta) sin ver situaciones dramáticas de violencia». «Si se vuelve a cortar una ruta, se vuelve a trabajar de la misma manera, siempre intentando hacerlo a través del diálogo, pero cuando no haya diálogo del otro lado, se actuará como se actuó hoy», insistió.