Puertas adentro hubo reuniones de último momento y otras ya agendadas como las de los ministros con los gobernadores por el Presupuesto 2019.
Desde antenoche se instaló un fuerte rumor de un cambio en el Gabinete, específicamente se habló de la renuncia del jefe de ministros Marcos Peña, quien esta mañana fue desmentida por él mismo. Sin embargo, choques internos dentro de la administración Macri cada vez son más evidentes.
Ayer por la mañana Marcos Peña, salió a negar cambios en el Gabinete y aseguró que la gestión de Mauricio Macri «no está ante un fracaso económico». Además, volvió a apuntar al contexto internacional y los «desequilibrios estructurales» del país.
En una suerte de respuesta a estas declaraciones la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal destacó que «van a venir meses difíciles y todos lo sabemos; los cambios en el dólar van a tener impacto en la inflación y actividad económica». Esa fue solo una muestra de los diferencia dentro de Cambiemos.
En tanto, el presidente Mauricio Macri intentó mostrar tranquilidad y normalidad al mantener su agenda de actividades tal como estaba prevista, aunque siguió de cerca y con atención una jornada de tensión y volatilidad cambiaria.
En la Casa Rosada, el mandatario se apegó al cronograma de reuniones que se había fijado y no se apartó, con el objetivo de no perturbar aún más a los mercados y a la población en general.